OCTUBRE Y NOVIEMBRE: TRABAJAMOS LA INTELIGENCIA INTRAPERSONAL



Como cada curso, hemos empezado septiembre participando en la elaboración de nuestras NORMAS de convivencia, trabajando en la COHESIÓN (para que nuestra clase y nuestra escuela sean lugares en los que acogemos y nos acogen) y retomando la práctica de la ATENCIÓN PLENA (rescatando espacios y tiempos para aprender a aquietar el cuerpo y la mente,  observar con serenidad, vivir y disfrutar el aquí y el ahora…)

Nos toca ahora recordar juntos qué es LA INTELIGENCIA INTRAPERSONAL y qué cosas hacemos o podemos hacer para desarrollarla en nosotros mismos.

Ya sabemos que no hay un solo tipo de inteligencia, sino múltiples inteligencias. Y que una formación integral requiere que desarrollemos no solamente la inteligencia académica, sino también otras inteligencias, como la INTELIGENCIA INTRAPERSONAL Y LA INTELIGENCIA INTERPERSONAL cuyas habilidades, del terreno de lo afectivo y relacional, son esenciales para una vida plena y feliz, pues nos proporcionan herramientas para tener una mejor relación con nosotros mismos y con los demás.

¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA INTRAPERSONAL?


Es la capacidad para conectar con nosotros mismos, darnos cuenta de nuestras emociones, convalidarlas, comprender su mensaje y su fuerza, regularlas y gestionarlas de manera que nos ayuden a automotivarnos y orientar ese conocimiento hacia metas personales que nos satisfagan y nos realicen como personas.
Para desarrollar nuestra inteligencia INTRAPERSONAL, tenemos que desarrollar tres competencias:
 
               1 .       EL AUTOCONOCIMIENTO EMOCIONAL.
               2 .       LA AUTORREGULACIÓN EMOCIONAL.
               3.       LA AUTONOMÍA EMOCIONAL.

Vamos a resumir brevemente en qué consiste cada una de estas competencias.

1. EL AUTOCONOCIMIENTO EMOCIONAL.


Consiste en tomar conciencia, aprender a darnos cuenta de lo que sentimos. Las emociones (el miedo, la ira, la tristeza…) son un complejo de respuestas automáticas que se generan en el cerebro ante un estímulo interno o externo, que tiene manifestaciones corporales y nos predisponen a actuar de una manera determinada. Las emociones no son además muy poderosas. Por eso nos interesa mucho saber identificarlas para luego poder aprender a gestionarlas de manera que nos ayuden. Para ello seguimos una serie de pasos:

      -   Conectar con la emoción, desde nuestra sensación corporal. Reconocerla. “Darme cuenta” (hay un gran paso entre estar atrapado en una emoción y “darme cuenta” de que estoy atrapado en una emoción)
 
      - Ponerle nombre (rabia, frustración, tristeza…) Es un modo de “darle forma”, de apropiarnos de ella.

       -  Convalidarla (tengo derecho a sentir lo que siento; me hago cargo de MI emoción)

      -    Expresarla adecuadamente (relacionada con la segunda competencia, que vemos a continuación)


2. LA AUTORREGULACIÓN EMOCIONAL.


La autorregulación supone la capacidad de manejar y expresar nuestras emociones de manera adecuada para nosotros y para los demás. Y para ello necesitamos estrategias que nos ayuden a responder de manera positiva para nosotros y para los demás a situaciones emocionalmente intensas como el estrés, la frustración, el cansancio, el enfado, la debilidad, el miedo, la inseguridad…
Para ello necesitamos:

      1.   Entender la relación entre pensamiento, emoción y conducta.

      2.  Adquirir buenas estrategias de afrontamiento. Aprender a recuperar el equilibrio mediante
        herramientas diversas como el Mindfulness, La técnica de la Tortuga, El rincón de la tranquilidad,
        las botellas de la calma, el diálogo interno, la reestructuración cognitiva…)

      3.  Desarrollar la habilidad de generar emociones positivas.

 3. LA AUTONOMÍA EMOCIONAL.



La autonomía emocional nos va a permitir utilizar la información que nos dan nuestras emociones para establecer metas personales por y desde nosotros mismos, ilusionarnos con ellos y adjudicar recursos y energía necesarios para lograrlos.  No se refiere a objetivos externos (fama, dinero, reconocimiento…), sino a objetivos internos que satisfagan nuestras propias necesidades y conlleven la recompensa de estar en sintonía con actividades que realmente nos apasionan…
Es una competencia que nos conecta con nosotros mismos y nos ayuda a establecer metas personales y a ser por ello personas comprometidas, capaces de tomar iniciativas, orientadas a la acción y al logro.

A ello ayuda cultivar una mente positiva que aprenda a fijarse en las metas en lugar de en los obstáculos, que en vez de fijar la atención en los problemas, la fijemos en cómo superarlos.
Ayudaremos a nuestros niños y niñas a desarrollar esta competencia:

       -          Dándoles espacios para que puedan expresar sus emociones, gustos, opiniones…
       -          Invitándoles a buscar soluciones a los pequeños problemas de cada día.  
       -          Haciéndoles partícipes de algunas decisiones.
       -          Fomentando una imagen positiva de ellos mismos.
       -          Fomentando su auto-confianza.
       -          Animando su persistencia.
       -          Alimentando sus propios intereses, que no tienen por qué coincidir con los nuestros.
       -          Dándoles la oportunidad de saborear el éxito. Demostrándoles que SON CAPACES.


 
ALGUNAS IDEAS PARA INSPIRAR A 
LOS EQUIPOS DOCENTES



Os dejamos a continuación, como fuente de lectura y de recursos, los links de las tres entradas anteriores de nuestro blog, en las que trabajamos de manera más intensiva cada una de las tres competencias de la INTELIGENCIA INTERPERSONAL.  Si necesitáis propuestas concretas, buscad al final de cada entrada, en este mismo epígrafe “Algunas ideas para inspirar a Equipos Docentes”.

-          Autorregulación emocional:
-          Autonomía emocional:
En todo caso, este trimestre de “repaso” no buscamos tanto la realización de actividades puntuales (que también, si así lo consideramos), como, más bien, el retomar y redefinir, con nuestros chicos y chicas, las actividades AMBIENTALES para desarrollar dicha inteligencia, es decir, aquellas actividades que ya están o dejaremos establecidas en nuestro día a día, como una manera propia de nuestra escuela de ser y de estar, y que se convertirán en herramientas a las que nuestros niños y niñas puedan recurrir siempre que lo necesiten para trabajar el autoconocimiento, la regulación y la autonomía emocional (Panel de emociones, El Emocionario, El rincón de la tranquilidad, Las botellas de la calma,  La técnica de la tortuga, Mi objetivo semanal, otros…)

ALGUNAS IDEAS PARA INSPIRAR A 
PAPÁS Y MAMÁS

Queridas mamás y papás: Os dejamos a continuación, como fuente de lectura y de recursos, los links de las tres entradas anteriores de nuestro blog, en las que trabajamos de manera más intensiva cada una de las tres competencias de la INTELIGENCIA INTERPERSONAL.  En ellas podréis encontrar propuestas concretas de cuentos, canciones, vídeos y lecturas sobre cómo trabajar cada una de esas competencias de la Inteligencia Intrapersonal con vuestros hijos. Buscad al final de cada entrada, en este mismo epígrafe “Algunas ideas para inspirar a papás y mamás”.

-          Autorregulación emocional:
-          Autonomía emocional:

SEPTIEMBRE- OCTUBRE: NORMAS DE CONVIVENCIA, ENCUENTRO PERSONAL Y ATENCIÓN PLENA.



¡¡Hola a tod@s de nuevo!! 

Parece mentira, pero se nos han ido, diríamos que volando, las dos primeras semanas del nuevo curso... Las reparadoras y gratificantes vacaciones parecen haberse quedado ya lejos. Pero, eso sí, reconozcamos que volvimos con las pilas bien cargadas, con muchas ganas de reencontrarnos de nuevo y llenitos de ilusiones y proyectos para otro año emocionante de aprendizaje y convivencia. 

Y como cada curso, empezamos retomando nuestro Proyecto de Educación Socioemocional, dedicando algunas sesiones de este bimestre a trabajar juntos en tres temas muy importantes para nosotros:


     1.     NUESTRAS NORMAS DE CONVIVENCIA.
     2.    EL ENCUENTRO PERSONAL.
      3.       LA ATENCIÓN PLENA.



  1. NUESTRAS NORMAS DE CONVIVENCIA. 
Y decimos “nuestras” porque no queremos que sean algo impuesto desde fuera. Sino algo de verdad nuestro. Normas que nos ayuden a cuidarnos unos a otros, a estar más a gusto en clase y en el cole. Normas con las que nos vinculemos no tanto por “obligación” sino por “ob-ligación”, porque nos responsabilizamos y nos ligamos a ellas porque queremos y porque nos ayudan a CONVIVIR con mayúsculas y a ser más felices. Este mes dedicamos alguna sesión a revisar, reconstruir y participar en su elaboración. 

 2. EL ENCUENTRO PERSONAL.  



Dicen nuestros profes que todos tenemos dos necesidades básicas: ser únicos y pertenecer. Y que tienen que estar “equilibradas”. Por eso intentamos cuidar el reconocimiento, la valoración y el respeto a cada uno de nosotros; y a la vez, la COHESIÓN del grupo. Esto lo tenemos presente a lo largo de todo el curso, pero empezamos “calentando motores” en este mes de septiembre, con actividades para conocernos mejor unos a otros y también para sentirnos más “grupo”, más “equipo”.
Se trata de hacer del aula en particular y del centro en general, un espacio ACOGEDOR al que PERTENECER. Y no hablamos sólo de vínculos meramente intelectuales, instrumentales o funcionales (que también...) sino de buscar un auténtico ENCUENTRO PERSONAL, lo que llamamos “EL ENCUENTRO DE LOS ADENTROS”, mediante diferentes actividades (encontrar momentos/asambleas para hablar entre nosotros, de nosotros, sobre nosotros; hacer telediarios del fin de semana; empezar a trabajar el “Protagonista de la Semana” o “La Maleta”; la Rueda de la Amistad...). Actividades que  nos afirmen como sujetos y que a la vez creen LAZOS entre nosotros y nos fortalezcan como grupo. Porque sabemos que la malla afectiva grupal no se da por sí sola. El “entre” como espacio de COMUNICACIÓN y ENCUENTRO hay que crearlo, mantenerlo, consolidarlo, afianzarlo... Que la experiencia escolar sea ante todo una experiencia de encuentro personal, relación y comunicación. Que consigamos que nuestra clase, y nuestro cole, sean, en definitiva, un lugar en el que no solo TRABAJAMOS JUNTOS, sino en el que VIVIMOS JUNTOS, un lugar de trabajo común pero también y sobre todo, un espacio para la CONVIVENCIA.

 3. LA ATENCIÓN PLENA. EL MINDFULNESS. 

¿Ya sabemos todos qué es eso de la Atención Plena? ¿Lo repasamos un poco? ¡Venga! 

Se trata de ir adquiriendo hábitos que nos ayuden a “aquietar” el cuerpo y la mente... a “parar” (“Solo cuando paro... me reparo...”). Aprender a relajarnos, a observar con serenidad... no como una técnica, sino más como una actitud vital. Porque adquirir esos hábitos luego nos va a ayudar a saber estar AQUÍ Y AHORA (vamos, a estar a lo que estoy, no con la cabeza en otro sitio), a estar PRESENTES, a deleitándonos con lo que hacemos, a saber prestar atención (¡¡plena!!)... y también a ser más conscientes de nuestras emociones, para que nos ayuden a conocernos mejor, a regularlas y expresarlas adecuadamente, a tener empatía con los demás, a tomar decisiones y comprometernos con ellas, a resolver conflictos de manera tranquila y constructiva…

 Os dejamos el link del curso pasado, para refrescar todo lo que ya sabemos de Atención Plena y volver a retomar su práctica en nuestro día a día: 
 http://blogcolegiochg.blogspot.com/search?updated-max=2018-11-04T19:30:00%2B01:00&max-results=10&start=2&by-date=false